un alma errante nunca encontrara su camino
Una noche normal y triste como cualquier otra,
marche sin rumbo fijo, a ver que me deparaba el destino,
sin ilusion, no creia en cuentos de hadas,
vague por el camino como un alma errante,
sin ganas de llegar, pero al final del trayecto, te vi,
una imagen divina, iluminaste la fria noche con tu resplandor,
mi corazon hasta entonces atormentado por el dolor y la frialdad,
comenzó a palpitar, se acelero,
fuiste... como esos troncos que se hechan a la hoguera,
cuando solo quedan rescoldos a punto de apagarse,
reavivaste la llama que en mí se extinguia,
conseguiste iluminar esa oscuridad,
que habitaba en mi ser...


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