todo principio tiene su fin
Nacemos, pero no somos nada, somos como barro a moldear,
dependemos de todos y de todo, somos agua entre los dedos,
no tenemos voluntad ni conocimiento del bien y el mal,
somos una gota de lluvia en medio del desierto, todos nos buscan,
todo son parabienes hacia nosotros, nos cuidan, nos miman,
conforme pasan los años, tomamos conciencia de nuestro alrededor,
creemos vivir en mundo grácil, fantástico, bondadoso, un edén...
Nos vamos haciendo mayores, vemos la vida a través de un prisma,
colores, reflejos, podemos llegar a creer, que hay varios caminos en la vida,
todo depende de la cara por la que miremos, cada cual es libre de elegir,
vemos a través del cristal la vida distorsionada, creemos poder enderezarla,
intentamos forzar la vista, pero no, son nuestros ojos que nos mienten,
todo está ya predispuesto para cada uno, no sirven los engaños,
nuestro camino está marcado al nacer, al menos para mí, así fue...
Tuve una infancia feliz, arropado como un recién nacido, en medio de la nieve,
crecí creyendo que sería algo en la vida, craso error, luché contra mil fantasmas,
espíritus malignos trataban de arrebatarme las ilusiones, mi corazón era fuerte,
logré anteponerme a aquellas criaturas del averno, fui superior a la tentación,
mi camino estaba predispuesto, nada ya me detendría , era dueño de mi sino,
los astros me guiaban, no podía errar el camino, estrellas nocturnas me guiaban,
pero me subestimé, caí en mi propia vanidad, nadie escapa a su ruleta...
Conseguí, una vez más, escapar al destino que me marcaba el camino a seguir,
puede disfrutar de la vida, llegar a ser alguien, dar la vida, a un nuevo ser,
pero la manzana maldita, esa serpiente maligna, me tentó, no pude resistir,
tenía todo ya en la vida, pero quise más, agonía, avaricia, egoísmo, todo mío,
no tuve bastante, todo era poco para mí, no quise ver, no quise oir, no quise hablar,
los tres monos sabios, quienes son así, para evitar las maldades terrenales,
yo quise ser distinto de ellos, para no ver las bondades que la vida me ofrecía...

Tarde ya, cuando me quise dar cuenta, estaba ya al borde del precipicio,
una garra invisible me arrastró al frente, pensaba que era el final, porque?
no tenía respuesta, sólo era una caída al vacío, el tiempo se acababa,
quería abrir los ojos, pero el miedo era sobre humano, terror en mi interior,
al fin todo acababa, la vida bonita no era para mí, era mi destino,
pero una mano apareció de la nada, aferrándome con una fuerza inaudita,
logró remontarme hasta las nubes, aun no era mi hora, no debía abandonar...
Aquello no era mi destino, volví al prisma, a tenerlo frente a mí, otra oportunidad,
podía esquivar aquellas maneras enrevesadas, como enredaderas en un árbol?
sí!!! sólo era cuestión de arriar velas en un barco en alta mar, parar y observar,
no daba crédito, un nuevo comenzar, había esperanza, por que había vida,
pero de nuevo la suerte, torcía el gesto y la sonrisa ante mí,
otra vez, volví a las andadas, nuevas tentaciones ante mis ojos, imán para ellas,
el destino me marcaba de nuevo las cartas, otra mano perdedora...
Ahora, ya han pasado los años, estoy viejo, arrugado cual pergamino,
que mal hice? porque me empeñé en la autodestrucción? no tenía todo?
fui y soy débil, ya me he rendido ante las vicisitudes de la vida, acepto lo que viene,
ya no quiero luchar, ni debo, soy lo que soy, por que así busqué serlo,
antaño, creí vencer, creí poder engañar a mi suerte, poder remontar,
tenía todo a mi favor, las velas se hinchaban y navegaba viento en popa, pero,
ahora me doy cuenta, que solo me engañé a
mi...
P.D: Cualquier parecido de éste escrito con alguien es pura casualidad, jejejeje




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