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lunes, 1 de agosto de 2011

la ninfa

                 
                            


por un amor imperecedero



Hubo un tiempo, algo lejano, en el que existió, 
una ninfa tan bella cómo la naturaleza,
su pelo dorado, cómo si el sol habitara en él, 
sus ojos, claros y cristalinos, 
cómo si se pudiera ver el fondo del mar, 
a través de ellos, si, no había criatura, 
que se le asemejara 
en todo el universo.

tuve el privilegio de conocerla, 
de deslumbrarme ante ella, 
de sentir que las palabras
no alcanzaban mi boca, 
el aire no llegarme a los pulmones, 
sí, en algún lugar la conocí...

Aquella imagen desapareció, pero no de mi corazón, 
días, semanas, meses, años, 
siempre
con ella en mi interior, 
soñaba en cómo podría haber sido, 
cuanta pasión, cuanto amor,
que privilegios nos hubiera destinado cupido, 
sueños que nunca cesaron...

Quien no cree en el destino? 
Intentamos burlarnos de él? 
Hay cosas marcadas a fuego
en nuestro interior, soñaba con ella, día y noche, 
el amor llamó a mi puerta, penetró en mi,
 cual soldado conquistando ciudades, pero en un rincón,     escondida, allí estaba mi bella ninfa, 
su recuerdo se había marcado en mi ser...

Llegó el día, en que poco a poco, 
fue desapareciendo, perdí la esperanza, 
ya nunca más volvería a saber de ella, 
pasaron los años, 
pero el destino nos tiene marcado el camino,
si algo se desea realmente, 
con todas las fuerzas, sucederá...

Era algo increíble, mis sueños se iban a materializar, 
vueltas y más vueltas habían dado nuestras vidas, 
pero allí estaba, era real, por fin, 
podría dar rienda suelta a todos aquellos deseos, 
tenía que conquistar, ganar su amor, 
pero no hay cuentos de hadas, 
aquella ninfa conservaba su belleza, 
pero su interior se había marchitado... 

Tenía que hacerlo, conseguirlo por todos los medios, 
había que recuperar su savia,
devolverla a lo que había sido, pero no, 
el mal ya estaba hecho, 
cómo un árbol al que
dejan la corteza y extraen toda la madera del interior, 
así le había sucedido a ella,
pero, por que no? Podía lograrlo, 
no había soñado con ella durante tantos años?
Esa sería mi única y definitiva meta...

No, me equivoqué cómo tantas veces en mi vida, 
yo no era esa persona indicada para ella, 
no supe hacerle el bien, 
siempre quise saber cómo habría sido, 
la vida junto a mi bella ninfa, 
el destino fue cruel, me hizo callar una vez, 
llegar demasiado tarde la siguiente,
fuimos dichosos durante un tiempo, 
creí poder rellenar aquella corteza del árbol, 
pero,ya sólo eran retales, 
nunca pude hacerlo ya de manera compacta, 
y por ello te pido perdón...

Sentir lo que podría haber sido, 
sentir la impotencia de no haber llegado, 
la rabia por no haber estado antes ahí, 
mi bella ninfa, quien sabe, las mieles del amor, 
tal vez no eran para nosotros, 
sentir cada día mas distancia, 
echar los brazos hacia delante y no alcanzar nada, 
besar una almohada vacía, 
donde se mantiene tu aroma, 
no, no quiero eso,
déjame alcanzarte, no retrocedas si me ves avanzar, 
déjame mi preciosa ninfa,
 hacerte volar a la felicidad...



by caballoloco

2 comentarios:

Marisol dijo...

Que bonita historia jindillo, te envuelve en ese halo mágico del amor mientras lo estás leyendo, es una preciosidad.

caballo loco dijo...

Muchisimas gracias amiga, para mi es un orgullo, ver los sentimientos que pueden hacer sentir mis escritos, eso me anima a seguir intentando superarme.